Tratamiento de estrés y ansiedad con hipnosis clínica

Hipnosis clínica para el estrés y la ansiedad

La hipnosis clínica es una de las técnicas empleadas en psicología con mayor éxito en el tratamiento de cualquier problema de ansiedad y estrés. El estrés y la ansiedad pueden causar graves problemas en la persona que los sufre, con la hipnosis puedes reducir tu estrés y aprender a vivir sin él de una vez por todas.

¿Qué es el estrés?

Estrés es una respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga.

  1. Estrés es la fuerza o estímulo que actúa sobre el individuo y que da lugar a una respuesta.
  2. Estrés es la respuesta fisiológica o psicológica del individuo ante un estresor ambiental.
  3. Estrés es una consecuencia de la interacción de los estímulos ambientales y la respuesta idiosincrásica del individuo.

La Organización Mundial de la Salud define el estrés como “el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción”
La imposibilidad de modificar el estrés, somete a la persona a una enorme presión psicológica. Esto puede conducir negativamente a la persona, por ejemplo con el cigarrillo, el alcohol, los psicofármacos, las drogas, la obesidad. Hechos que terminan agravando el estrés y sumando factores de riesgo.

Autohipnosis para vencer el estrés

En mi consulta, la autohipnosis ayuda a vencer el estrés por completo. Cada programa de autohipnosis está formado por 6 grabaciones de unos 25 minutos en las que se le aporta al paciente sugestiones hipnóticas para conseguir el objetivo final.

Cada 15 días recibirá un CD, por lo que la duración total de la terapia es de 3 meses. Las personas suelen ir notando cambios positivos desde el principio.

Los objetivos que sigo desde HIPNOPSICO con cada persona que acude con problemas de ansiedad y estrés a mi consulta son los siguientes:

1. Controlar y eliminar la ansiedad con hipnosis

El programa se divide en 6 CD’s, donde se trabaja los siguientes objetivos:

  • Sugestiones hipnóticas para aprender a relajarse física y mentalmente.
  • Sugestiones post-hipnóticas para desconectar de los problemas. Aprender a centrarnos en el presente.
  • Cómo evitar la interpretación catastrófica de la vida.
  • Eliminar las distorsiones cognitivas: maximización y minimización.
  • Cómo modificar otros pensamientos irracionales..
  • Visualizarnos afrontando distintas situaciones de ansiedad.

2. Vencer el estrés laboral

Los objetivos que se trabajan en cada uno de los CD son:

  • Sugestiones hipnóticas para conseguir una relajación completa
  • Sugestiones posthipnóticas para desconectar de los problemas del trabajo.
  • Interiorizar la frase “trabajamos para vivir”
  • Saber identificar “mi círculo de influencia” sobre las preocupaciones
  • Establecer una señal posthipnótica para separar trabajo de vida personal (ocio).
  • Sugestiones hipnóticas para conciliar un sueño reparador.

estrés laboral

Ventajas de la hipnosis para luchar contra el estrés

Si usted quiere superar su estrés y decide venir a mi consulta, con la hipnosis le ayudaré a:

Controlar y reducir la ansiedad mediante el entrenamiento en hipnosis y autohipnosis para conseguir una relajación mental.
Combatir de forma relajada, mediante mensajes al inconsciente, distintas situaciones de ansiedad.
Mediante visualizaciones en estado hipnótico, imaginarse de forma gradual superando distintas situaciones donde siente ansiedad.
Rastrear en el inconsciente si hay alguna causa que explique la aparición de esa ansiedad, de ese estrés.
Aumentar su motivación para vencer su problema y sobreponerse a la frustración que toda recaída provoca.
Mejorar su estado autoestima en general para que se sienta más seguro a la hora de realizar las distintas actividades.
Si tiene Estrés Laboral, desde HIPNOPSICO puede:

hipnosis para el estrésAprender a relajarse física y mentalmente para reducir el malestar físico y mental que provoca el estrés.
Saber desconectar de los problemas. Aprender a centrarse en el presente. El estrés laboral nos impide ser felices. Las personas felices son las que se centran en el presente. Aprenderá a vivir el aquí y ahora.
Relativizar el trabajo. Saber darse cuenta de qué es lo importante en esta vida. Aprender a priorizar. Tener en cuenta que trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar.
Reconocer su círculo de influencia y su círculo de preocupación.
Saber dejar los problemas del trabajo en la oficina. Mediante el aprendizaje con hipnosis clínica de un ritual de separación para saber separar la vida profesional/laboral y la vida personal/privada.
Sueño reparador. Conseguir tener un sueño reparador es fundamental para recuperarse del estrés laboral. Aprenderá a dormir sin pensar en el trabajo.
Todos estos objetivos pueden conseguirse con la ayuda de la terapia con hipnosis clínica. Obviamente todo lo anterior se consigue de forma gradual y el tiempo que se tarda en conseguirlo varía mucho de unas personas a otras, pero son objetivos que todas las personas pueden conseguir. Desde la primera sesión comenzará a notar cambios positivos.

¿Cómo afecta el estrés?

Los graves problemas que puede provocar el estrés:

– Diversos problemas psicosomáticos: cefaleas, migrañas, colon irritable, problemas dermatológicos, arritmias, mareos, etc.
– Problemas psicológicos: fobias, agorafobia, tics nerviosos, obsesiones, depresión, problemas sexuales (impotencia, vaginismo…), insomnio, estrés laboral…
Es fundamental saber prevenir y/o combatir el estrés (la ansiedad), de hecho debería ser una asignatura obligatoria para todas las personas.

También puede superar su estrés o ansiedad con el método de la Autohipnosis.
Por autohipnosis se entiende la capacidad que tiene una persona para inducirse a sí misma un estado de relajación profunda o hipnosis, mediante la autoaplicación de instrucciones adecuadas.

Mediante la autohipnosis una persona puede potenciar y desarrollar sus propios recursos internos para mejorar su calidad de vida. Así se puede superar una fobia, vencer el estrés, acabar con el insomnio, desarrollar la inteligencia emocional y aprender a hablar con asertividad, ser más empáticos, dejar de fumar, etc.

¿Cuáles son los signos del estrés o ansiedad?

Tal vez se puede no hacer caso de un dolor de cabeza producido por la tensión. Se puede tomar antiácidos para un trastorno estomacal. Pero si continuamos desatendiendo los primeros avisos del cuerpo, la fase siguiente será la aparición de úlceras, o bien de algo mucho peor.
Aunque las manifestaciones específicas de la ansiedad varían de un individuo a otro, existen algunos signos que pueden ayudarnos a reconocer un estado de ansiedad:

Signos de hiperactividad vegetativa: Puede aparecer sudoración, palpitaciones o taquicardias, sensación de manos sudorosas y frías, boca seca, mareo, sensación de vacío en la cabeza, parestesias, sensación de peso en el estómago, crisis de sensación o frío, micción frecuente, diarrea, dolor en la boca del estómago, nudo en la garganta, enrojecimiento de la piel, pulso y respiración aumentados en reposo…

Signos de expectación aprensiva: La persona se encuentra generalmente aprensiva, se preocupa, da vueltas en su cabeza y anticipa que algo malo le puede ocurrir a él o algún miembro de su familia.

Signos de vigilancia y escrutinio: lo anterior, la expectación aprensiva, puede causar un caso de hiper-atención que lleve a la persona a sentirse con falta de concentración, de distrabilidad, insomnio, dificultad en conciliar el sueño, sueño interrumpido y/o fatiga al despertar.

Signos de tensión motora: Entre los más frecuentes destacan: estremecimientos, espasmos, movimientos bruscos, temblor, tensión, dolores musculares, fatiga e incapacidad para relajarse. Pueden aparecer también tics de los párpados, fruncimiento del ceño, rostro constreñido, inquietud, intranquilidad…

¿Cómo afecta al organismo el estrés y la ansiedad?

El estrés excesivo afecta al equilibrio químico del cuerpo.
Cuando se desencadena el estrés, entra inmediatamente la potente hormona adrenalina en el torrente sanguíneo. Otra reacción estimulada por ciertas emociones en el llamado sistema nervioso simpático, provoca la liberación de una hormona muy similar, la noradrenalina.

Estas hormonas producen en el organismo numerosos cambios potencialmente sanos. Aceleran la circulación de la sangre y bombean hacia ella más oxígeno y más azúcar productor de energía. Al mismo tiempo, favorecen los procesos de coagulación de la sangre. Se acelera la circulación, se tensa y fortalecen los músculos, y se agudizan los sentidos. Se detiene la digestión temporalmente. De este modo, el cuerpo recibe energía y se prepara para luchar o bien emprender la huida.

Sólo durante un corto periodo de tiempo puede el cuerpo mantener sin riesgos este tipo de reacción. Si se permite que se prolongue demasiado, el equilibrio comienza a producir problemas.

Crisis de Angustia

¿Qué es la crisis de angustia?

crisis de angustia

Las crisis de angustia o ataque de pánico se caracteriza por la aparición repentina y rápida de una sensación de aprensión o malestar intensos, miedo o terror.

La crisis de angustia a menudo está asociada con sentimientos de catástrofe o muerte inminente, de estar volviéndose loco o de estar perdiendo el control, junto con una urgente necesidad de huir de la situación y que se acompañan de una serie de síntomas somáticos y cognitivos.

Según el DSM IV, las crisis de angustia o ataques de ansiedad suelen originar alteraciones en el organismos y síntomas cómo:

  1. Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardíaca.
  2. Sudoración.
  3. Temblores o sacudidas.
  4. Sensación de ahogo o falta de aliento.
  5. Sensación de atragantarse o asfixia.
  6. Opresión o malestar torácico.
  7. Náuseas o molestias abdominales.
  8. Inestabilidad, mareo o desmayo.
  9. Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo).
  10. Miedo a perder el control o volverse loco.
  11. Miedo a morir.

¿Cómo se supera la crisis de angustia?

Con técnicas de relajación física y mental, técnicas de visualización, técnicas de hipnosis clínica y técnicas cognitivo-conductuales he ayudado a muchas personas a superar las crisis de angustia. En las terapias han aprendido a potenciar sus propios recursos internos para evitar que vuelvan a sucederse.

Entre otras cosas, en la consulta aprenderás:

  1. Relajación completa, física y mental. Aprenderemos una forma de conseguir una relajación física y mental, denominada relajación completa, que te permitirá reducir el malestar físico y mental que provoca la ansiedad.
  2. Saber desconectar de los problemas. Aprender a centrarnos en el presente. La ansiedad nos impide ser felices. Las personas felices son las que se centran en el presente. Aprenderemos a vivir el aquí y ahora para combatir esa ansiedad y ser más felices.
  3. Evitar la interpretación catastrófica de “los peligros”. Eliminar las distorsiones cognitivas: maximización y minimización El exceso de ansiedad nos provoca una visión catastrofista de distintas situaciones. Aprenderás técnicas que te ayuden a evitar esa interpretación negativa y así, reducir tu ansiedad.
  4. Visualización del lugar de seguridad.Emplearemos nuestra capacidad de visualización para conseguir un estado de calma y tranquilidad que nos ayude a combatir las crisis de angustia…
  5. Vencer los pensamientos irracionales. La ansiedad nos impide pensar de forma lógica, razonable, realista… Nos impide tener pensamientos racionales y nos provoca pensamientos irracionales (ilógico, irreal, no acertado…). Aprenderemos técnicas que nos ayuden a vencer esos pensamientos irracionales.
  6. Aprender a controlar una crisis de angustia o ataque de pánico.Aprenderemos una técnica que nos ayudará a detener una crisis de angustia cuando ésta empieza a producirse
  7. Establecer una señal, un anclaje.Asociaremos una señal con el estado emocional de tranquilidad que nos proporciona nuestro lugar de seguridad para poder ponerlo en práctica antes de que se produzca una crisis de ansiedad.
  8. Sueño reparador. Conseguir un sueño reparador es fundamental para recuperarnos de la ansiedad que sufrimos a diario y evitar que ésta se acumule.

Tipos de angustia

En función de las circunstancias en que aparecen y el modo de inicio, podemos hablar de tres tipos diferentes:

  1. Crisis espontáneas o inesperadas:aparecen sin asociarse con ningún desencadenante situacional inmediato. Cuando se han producido dos o más crisis, se denomina TRASTORNO DE ANGUSTIA o trastorno de pánico.
  2. Crisis determinadas por situaciones o situacionales: aparecen de forma invariable inmediatamente después de la exposición o anticipación de un estimulo o desencadenante ambiental, y que son características de los trastornos fóbicos. El inicio de estas crisis puede ser mas progresivo que en las espontáneas, en función de la aproximación y/o premonición del estimulo fóbico, y cede rápidamente o no llega a aparecer cuando las conductas de evitación tienen éxito.
  3. Crisis predispuestas por situaciones: aparecen durante la exposición a un desencadenante ambiental, aunque no se asocian siempre con dicha situación, ni cuando aparecen lo hacen inmediatamente después del afrontamiento. Estas crisis serian características de la agorafobia.

Ansiedad negativa y estrés

Ansiedad al trabajo superala

La ansiedad es una emoción natural y necesaria. La ansiedad es una emoción adaptativa para las personas. Por ello, tenerla en niveles normales es importante para nuestra vida porque nos permite estar alerta ante lo que nos rodea para afrontar de forma positiva las distintas situaciones en las que nos encontramos.

Así, ante una situación que percibimos como amenazante (un perro suelto, un atracador…) nuestro organismo reacciona con una ansiedad positiva (secreción de adrenalina, tiroxina, cortisol, catecolamina, aumento de la tasa cardíaca y respiratoria, etc), prepara nuestro cuerpo y nuestra mente para afrontar esa situación y reaccionar adoptando la conducta mas conveniente (huida, ataque…).

No obstante, en ocasiones esa ansiedad se experimenta como una sensación desagradable, especialmente cuando alcanza una elevada intensidad y es inadecuada porque no existe una situación de peligro inminente. Por ejemplo, la ansiedad que algunas personas experimentan cuando montan en un avión es desadaptativa y se convierte en una fuente de malestar y sufrimiento. A esta ansiedad la denominamos ansiedad negativa.

Ventajas de controlarla

Si sufres una ansiedad excesiva, tu calidad de vida se ve afectada y te sientes más infeliz. Por ello, aprender unas técnicas que te permitan reducir esa ansiedad, eliminar la ansiedad negativa, te ayudará a evitar las consecuencias negativas que hemos comentado. Es decir, este programa te ayudará a mejorar tu calidad de vida y a que te sientas más feliz y afrontes tus actividades cotidianas con una mayor serenidad, con una ansiedad positiva. Ya hemos indicado que cierto grado de ansiedad es necesario y adaptativo para poder afrontar determinadas situaciones en la vida.

Qué aprenderás…

  • Relajación completa, física y mental. Aprenderemos una forma de conseguir una relajación física y mental, denominada relajación completa, que te permitirá reducir el malestar físico y mental que provoca la ansiedad.
  • Saber desconectar de los problemas. Aprender a centrarnos en el presente. La ansiedad nos impide ser felices. Las personas felices son las que se centran en el presente. Aprenderemos a vivir el aquí y ahora para combatir esa ansiedad y ser más felices.
  • Evitar la interpretación catastrófica de “los peligros”. El exceso de ansiedad nos provoca una visión catastrofista de distintas situaciones. Aprenderás técnicas que te ayuden a evitar esa interpretación negativa y así, reducir tu ansiedad.
  • Eliminar las distorsiones cognitivas: maximización y minimización. La ansiedad provoca también distorsiones cognitivas como la maximización (tendencia a aumentar las cosas negativas) y la minimización (vernos incapaces de afrontar una situación). Aprenderás a detectar esas distorsiones cognitivas y a evitarlas.
  • Vencer los pensamientos irracionales. La ansiedad nos impide pensar de forma lógica, razonable, realista… Nos impide tener pensamientos racionales y nos provoca pensamientos irracionales (ilógico, irreal, no acertado…). Aprenderemos técnicas que nos ayuden a vencer esos pensamientos irracionales.
  • Visualizarnos afrontando situaciones generadoras de ansiedad. Las personas con ansiedad tienen dificultad para verse afrontando de forma racional situaciones que generan ansiedad. Mediante técnicas de visualización, podrás darte cuenta de los recursos internos que tienes para afrontar positivamente esas situaciones.
  • Sueño reparador. Conseguir un sueño reparador es fundamental para recuperarnos de la ansiedad que sufrimos a diario y evitar que ésta se acumule.

Si crees que necesitas ayuda para superar tu situación de estrés o tus crisis de ansiedad, en Hipnopsico tienes una solución. Contacta ahora para concertar una sesión gratuita y sin compromiso.

Cuándo se sufre

Asimismo, las personas que padecen una enfermedad como cáncer, artritis, dolores crónicos, etc. suelen tener altos niveles de ansiedad negativa que afectan a su sistema inmunológico, debilitándolo y dificultando su curación; por ello, es importante que estas personas aprendan a reducir sus niveles de ansiedad.

Casi todos, en ocasiones, experimentamos una excesiva ansiedad, una ansiedad negativa. Pero, por lo general, tendemos a ocultarlo para evitar que se nos vea estresados, tensos, enfadados, tristes, con miedo, con pérdida del control emocional… Conviene tener en cuenta que el solo hecho de disimularlo, lejos de resolver el problema, lo agrava; intentar ocultarla nos provoca una mayor ansiedad.

Consecuencias

Podemos identificar la ansiedad negativa porque se manifiesta con una serie de reacciones a nivel cognitivo (pensamientos), fisiológico y/o conductual.

Las manifestaciones cognitivas más frecuentes de la ansiedad negativa son: preocupación, temor, inseguridad, dificultad para decidir, miedo, pensamientos negativos sobre uno mismo, pensamientos negativos sobre nuestra actuación ante los otros, temor a que se den cuenta de nuestras dificultades, temor a la pérdida del control, dificultades para pensar, estudiar, concentrarse, etc. Aunque el hecho de que una persona tenga ansiedad no significa que tenga que sentir todas estas manifestaciones a la vez, dos o tres son suficientes para generar malestar.

A nivel fisiológico, las manifestaciones más frecuentes de la ansiedad negativa son sudoración, tensión muscular, palpitaciones, taquicardia, temblor, molestias en el estómago, otras molestias gástricas, dificultades respiratorias, sequedad de boca, dificultades para tragar, dolores de cabeza, mareo, náuseas etc. Las personas con ansiedad no tienen por qué manifestar todas estas conductas fisiológicas.

Las conductas más frecuentes que suelen manifestar las personas cuando experimentan una ansiedad negativa son: fumar, comer o beber en exceso, evitar las situaciones temidas, intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.), ir de un lado para otro sin una finalidad concreta, tartamudear, llorar, quedarse paralizado,… Al igual que he comentado anteriormente, no tienen por qué presentarse todas a la vez.

Otros datos de interés…

En las sociedades avanzadas se está comprobando que la ansiedad negativa está aumentando. Según datos de la OMS, se estima que en la actualidad un 20,6% de la población sufre algún trastorno de ansiedad; en muchos casos, sin saberlo. Esto es debido a que nos enfrentamos, en nuestra vida cotidiana, a diversas tensiones de índole personal, familiar y laboral. La forma en que abordamos e interiorizamos esos problemas es lo que nos lleva a un determinado estado de calma (ansiedad positiva) o de estrés (ansiedad negativa).

Hay muchas situaciones que generan ansiedad, como hacer un examen o hablar en público. El problema surge cuando esa ansiedad es excesiva y se mantiene en el tiempo, porque afecta a nuestra felicidad y a nuestra salud física y mental. La ansiedad negativa nos puede provocar algunos trastornos como hipertensión arterial, dolores de cabeza o de espalda, problemas gástricos o intestinales, problemas dermatológicos, asma… así como fobias, crisis de angustia, etc.

Es decir, cuando hay altos niveles de ansiedad se produce un círculo vicioso: la ansiedad negativa provoca la disfunción de un sistema orgánico (cardiovascular, respiratorio, motor, gástrico…), al estar trabajando en exceso y durante demasiado tiempo; a su vez, ese trastorno orgánico produce malestar psicológico, que origina más ansiedad negativa y esto produce a su vez un aumento de la actividad de ese sistema, incrementando así la probabilidad de desarrollar y mantener en mayor grado esta disfunción orgánica.

Estrés Laboral

“Volver al presente es poner fin al conflicto. La mayor parte de nosotros ha pasado su vida inmerso en el engranaje de los proyectos, las esperas y las ambiciones para el porvenir. Y de las penas, la culpabilidad o la vergüenza por el pasado”.

¿Qué es el estrés laboral?

Podemos definir el estrés laboral como: “La sensación de incapacidad para asumir los retos que se nos presentan en el ámbito laboral”.

Se produce cuando la tensión del trabajo supera nuestras posibilidades de respuesta, lo que genera una serie de reacciones de tipo fisiológico, cognitivas y psicomotoras.

El estrés laboral se relaciona con la angustia, la depresión, la inadaptación social, la inadaptación personal, las somatizaciones (dolor de cabeza, dolores musculares…), el insomnio, etc. En términos coloquiales, podemos identificarlo cuando una persona dice “estar quemada” por su trabajo.

estrés laboralEl estrés en la actualidad

Vivimos en un mundo en el que la aceleración del día a día provoca que nuestro sistema nervioso se altere más de lo debido. Las sociedades modernas viven y se desarrollan de una forma ajetreada, generándonos una serie de reacciones físicas cada vez más tensas y un estado emocional de mayor ansiedad.

Cuando las personas intentan -por sí mismas- eliminar todas esas tensiones, suelen conseguir el efecto contrario; es decir, generan una mayor angustia ante la frustración que produce no saber cómo eliminar o reducir ese estrés excesivo al que se ven sometidos. Algunos ponen la esperanza únicamente en las vacaciones, sin darse cuenta de que no es una solución.

En este programa aprenderemos unas técnicas eficaces y sencillas de aplicar, que pueden ayudarnos a controlar y reducir las consecuencias del estrés en el día a día.

El término estrés, es una adaptación al castellano de la voz inglesa “stress”. Proviene de la física y la arquitectura y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto, que puede deformarlo o romperlo.

En psicología, cuando hablamos de estrés laboral solemos hacer referencia a ciertos acontecimientos del trabajo, situaciones que implican fuertes demandas que pueden llegar a agotar nuestros recursos de afrontamiento. Es esta forma de responder a las diferentes situaciones laborales que a diario se nos presentan, la que conlleva a una serie de cambios físicos, biológicos y hormonales. Cuando esas demandas del trabajo son excesivas o no sabemos cómo resolverlas, aparece lo que conocemos como estrés laboral.

Tipos de estrés laboral

  1. Estrés Positivo (EUSTRÉS). Es el fenómeno que se presenta cuando las personas reaccionan de forma positiva, creativa y afirmativa frente a una determinada situación. El eustrés nos permite resolver con energía y de forma objetiva las dificultades que se presentan en la vida, nos permite desarrollar nuestras capacidades y destrezas.
  2. Estrés Negativo (DISTRÉS). Cuando las demandas son excesivas, intensas y/o prolongadas en el tiempo y superan la capacidad de resistencia y de adaptación del organismo, se pasa al estrés negativo o mal estrés.

En general, cuando hablamos del estrés nos estamos refiriendo al distrés, al estrés negativo. Por ello, a partir de este momento, emplearemos la palabra estrés para referirnos al distrés, que es el que necesitamos combatir.

¿Qué consecuencias provoca el estrés laboral?

Hay muchos estudios de las consecuencias negativas del estrés laboral, que muchas personas han experimentado, en mayor o menor grado, en alguna ocasión.

Para una mayor comprensión, dividiremos los síntomas del estrés laboral en emocionales o cognitivos, físicos o fisiológicos y conductuales.

Las consecuencias cognitivas o emocionales más frecuentes son: preocupación, temor, inseguridad, dificultad para tomar decisiones, miedo, pensamientos negativos sobre uno mismo, pensamientos negativos sobre nuestro trabajo, pensamientos negativos sobre la actuación de los compañeros/as, temor a que se den cuenta de nuestras dificultades, temor a la pérdida del empleo, dificultades para pensar, dificultades para concentrarse, etc. El hecho de que una persona sufra estrés laboral no significa que tenga que sentir todas estas manifestaciones, sentir dos o tres son suficientes para generar malestar.

  • Las consecuencias físicas más frecuentes del estrés laboral son: sudoración, tensión muscular, palpitaciones, taquicardia, temblor, molestias en el estómago, otras molestias gástricas, dificultades respiratorias, sequedad de boca, dificultades para tragar, dolores de cabeza, mareo, náuseas etc. Las personas con estrés laboral no tienen por qué manifestar todas estas conductas fisiológicas.
  • Las consecuencias conductuales más frecuentes que suelen manifestar las personas con estrés laboral son: fumar, comer o beber en exceso, evitar las situaciones temidas, intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse, etc.), ir de un lado para otro sin una finalidad concreta, tartamudear, llorar, quedarse paralizado, etc. Al igual que he comentado anteriormente, no tienen por qué manifestarse todas estas conductas a la vez.

Cuando alguien sufre estrés laboral, su calidad de vida se ve afectada y se siente más infeliz. Por ello, aprender unas técnicas que le permitan reducir ese estrés ayuda a evitar las consecuencias negativas que anteriormente hemos comentado y que sufrimos tanto a nivel cognitivo, fisiológico y/o conductual.

Este programa te ayudará a mejorar tu calidad de vida y a que te sientas más feliz. A que afrontes tus actividades cotidianas a nivel familiar, personal, social y laboral.

Conseguirás asimismo: sentirte más relajado física y mentalmente, saber desconectar de aquellos problemas que te impiden centrarte en lo que estés haciendo, dejar de llevarte los problemas a casa, poder desconectar del trabajo y poder conciliar un sueño reparador. Evitarás los problemas psicosomáticos que el estrés puede ocasionarte como cefaleas, problemas gastrointestinales, dermatológicos,… Y problemas psicológicos como depresión, fobias, problemas sexuales, etc.

Estrés Postraumático

estres post traumatico superarlo con hipnosis

Qué es el estrés post-traumático

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM – IV – TR; American Psychiatric Associaton, 2000) los criterios diagnósticos para el diagnóstico de Estrés Post-traumático son los siguientes:

  • La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido:
    1. La persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás.
    2. La persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos. Nota: En los niños estas respuestas pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados.
  • El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las siguientes formas:
    1. Recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones.
      Nota: En los niños pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen temas o aspectos característicos del trauma.
    2. Sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar.
      Nota: En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido irreconocible.
    3. El individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso los que aparecen al despertarse o al intoxicarse).
      Nota: Los niños pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico.
    4. Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
    5. Respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático.
  • Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de los siguientes síntomas:
    1. Esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.
    2. Esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma.
    3. Incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma.
    4. Reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas.
    5. Sensación de desapego o enajenación frente a los demás.
    6. Restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de amor).
    7. Sensación de un futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar una familia o, en definitiva, llevar una vida normal).
  • Síntomas persistentes de aumento de la activación (arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican dos (o más) de los siguientes síntomas:
    1. Dificultades para conciliar o mantener el sueño.
    2. Irritabilidad o ataques de ira.
    3. Dificultades para concentrarse.
    4. Respuestas exageradas de sobresalto.
  • Estas alteraciones (síntomas de los Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.
  • Estas alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Especificar si:

  • Agudo: si los síntomas duran menos de 3 meses
  • Crónico: si los síntomas duran 3 meses o más.

Especificar si:

  • De inicio demorado: entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.

Cuándo aparece

El síndrome de estrés postraumático es un trastorno psicológico que aparece en personas que han vivido un episodio traumático como una violación, haber sufrido abusos sexuales, haber sufrido un accidente, muerte violenta de un familiar o amigo, secuestro, atentado terrorista, etc.

En las personas que lo sufren son frecuentes las pesadillas que rememoran la experiencia trágica vivida en el pasado.

El estrés postraumático puede manifestarse durante el primer mes hasta los tres meses después del trauma; en ocasiones puede aparecer por lo menos a los seis meses desde el hecho desencadenante y en algunos casos la aparición de los síntomas puede producirse años más tarde.

Síntomas

Algunos de los síntomas más característicos del estrés postraumático son:

  • Rememoración del trauma (flashbacks), pesadillas y/o recuerdos involuntarios en cualquier momento del día.
  • Alucinaciones con la idea de que se repite el hecho traumático.
  • Ansiedad extrema al entrar en contacto con las personas, lugares y/o cualquier situación que recuerde el trauma.
  • Palpitaciones, dificultad para respirar, sudor cada vez que se recuerda el hecho traumático.
  • Evitar conversaciones, lugares, personas, en general cualquier cosa que pueda relacionarse y le haga recordar la situación traumática.
  • Dificultad o incapacidad para recordar algunos detalles importantes del hecho.
  • Pensar que la vida va a ser más corta de lo que lo sería si no hubiese vivido ese trauma..
  • Perdida del interés por aficiones y diversiones.
  • Mostrar signos de hiperactividad: dificultad para dormir, irritabilidad, incapacidad para concentrarse o alarmarse con mucha facilidad.

Los síntomas duran un mes como mínimo y afectan la capacidad de la persona que los sufre para retomar su vida normal tanto en casa, como en el trabajo como en las situaciones sociales.

Ventajas de superar el estrés postraumático

La mayor venta de superar un estrés postraumático es poder volver a hacer su vida y mejorar su calidad de vida, es decir, sentirse más feliz. Asimismo conseguirá que el episodio traumático vivido pueda ser recordado sin volver a sufrir ansiedad, entendiendo que el pasado pasó y nada podemos hacer por cambiarlo.

Con mi terapia de Hipnosis Clínica puedo ayudarte a vencer y superar el estrés postraumático.
Desde hace más de veinticinco años, he aplicado técnicas de relajación física y mental, técnicas de visualización, técnicas de hipnosis clínica y técnicas cognitivo-conductuales con la que he ayudado a muchas personas a superar un estrés postraumático. Han aprendido a potenciar sus propios recursos internos para desprenderse de las consecuencias negativas que el hecho traumático les ha llegado a provocar.

Recuerda…

Todos estos objetivos pueden conseguirse con la ayuda de mi terapia de hipnosis. Obviamente todo lo anterior se consigue de forma gradual y el tiempo que se tarda en conseguirlo varía mucho de unas personas a otras.

Las sesiones tienen una duración de una hora. La frecuencia suele ser una vez a la semana o cada quince días. Desde las primeras sesiones empezarás a notar cambios positivos.

Como material adicional se te grabará un CD de autohipnosis para que consigas dejar de fumar lo más pronto posible.

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